Ficción súbita

Cuentos breves, microcuentos, ficción súbita, textículos, microrrelatos… ¿Les gusta este género?

Ahora las historias se vuelven instantáneas, con pocos caracteres se dice mucho, todos realizan microrrelatos de su día a día en las redes sociales. Pero, no es a eso que me refiero,  sino a las micro historias escritas con una mejor técnica de escritura.

Ese minicosmos narrativo tiene su encanto: el lenguaje preciso; lo exótico; el uso de la paradoja, la alegoría, la fábula, la parábola; su carácter pragmático; el humor escéptico e irreverente; el doble sentido; el absurdo; la lectura que exige un lector activo, que recree el contexto y decodifique sus elementos constructivos, que pueda releer la tradición literaria; su final abrupto, impredecible, abierto a múltiples interpretaciones…

Les dejo algunos de mis preferidos:

Amor 77 (Julio Cortázar) Y después de hacer todo lo que hacen se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.

Cuento de horror (Juan José Arreola) La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de las apariciones.

(Juan José Arreola)  Estabas a ras de tierra y no te vi. Tuve que cabar hasta el fondo de mí para encontrarte.

Después de la guerra (Alejandro Jodorowsky) El último ser humano vivo lanzó la última paletada de tierra sobre el último muerto. En ese instante mismo supo que era inmortal, porque la muerte sólo existe en la mirada del otro.

A primera vista (Poli Délano) Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro.

Trasplante (Beatriz Martínez) Mi corazón te espera, es lo único que queda de mí, estoy dentro de otra. Búscame.

Toque de queda (Omar Lara) -Quédate, le dije. Y la toqué.

69 (Ana María Agua) Despiértese, que es tarde, me grita desde la puerta un hombre extraño. Despiértese usted, que buena falta le hace, le contesto yo. Pero el muy obstinado me sigue soñando.

Cuento de arena (Jairo Aníbal Niño) Un día la ciudad desapareció. De cara al desierto y con los pies hundidos en la arena, todos comprendieron que durante treinta largos años habían estado viviendo en un espejismo.

El destino (Franz Kafka) Una jaula salió en busca de un pájaro.

 

 

2 respuestas a «Ficción súbita»

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