Frente al espejo

 

Casi siempre es pura rutina. Me arreglo el cabello con apuro y no veo más allá de mis ojos.

Pero, hoy me detuve a mirarme… y no me reconocí. Vi a una extraña, con la cara tatuada por los avatares de la vida. ¡Una cara con un torbellino de emociones en la mirada me observaba ! Me habló… ¿O fue el espejo? Decía: «No vayas tan a prisa, recupera la calma». Me puse a pensar, y entre marañas de recuerdos pude verme mejor.

El espejo me mostró reflejos de mi vida pasada, errores, aciertos, heridas mal curadas, momentos inolvidables… y esa mirada… Pero, aún me asaltaban dudas… ¿Realmente esa era yo? La verdad es que siempre creo que soy más joven y vivaz… Sí, debía ser yo… El observador fiel de mi presente no miente. Siempre refleja la realidad tal cual, y aunque a veces sólo lo miro de soslayo con ganas de hacerlo añicos, él me ha mostrado cada día del largo camino hasta aquí. Camino trazado con tropiezos, con dolor, con letras de poemas que nacían y morían en mi pecho, con amor… Y ha mostrado siempre mi esencia: una mujer que amó y que ama intensamente.

Y tú, ¿a quién ves frente al espejo?

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